Desplazados en Colombia

Marta tiene 5 hijos y lleva 27 años viviendo en una casa hecha de madera y latas en el barrio los libertadores. Con 70 años, esta mujer se sienta en la cama y en pocas palabras intenta traducir lo que vivió en el Tolima: “Mi madre y yo salimos corriendo, los tiros salían por aquí y por acá! Dormíamos escondidos en las piedras de los ríos, y al final llegué aquí”. El desplazamiento forzado es una de las principales consecuencias de las guerras civiles. Colombia es el segundo país del mundo en número de desplazados. “Mi hermano lo mataron, él le dijo a los paramilitares, no me voy con ustedes, si quiere mátenme, y lo mataron” dice Marta conlos ojos perdidos.

Marta vive en esta casa junto con sus hijos y nietos. Su vida es resguardada por tejas rotas que a su vez son protegidas con plástico y piedras. Los desplazados no tienen tierras ni activos económicos. Si su situación ya era difícil, con la ley que permitió la desmovilización de paramilitares, el escenario ha empeorado aún más, pues el Estado ha ubicado a los desmovilizados en los mismos sectores donde los desplazaos viven.

La presencia del Estado es escasa, por no decir nula. “Antes yo reciclaba, iba y venía, el plástico, lo espichcaba hasta que quedaba bien pequeñito y así metía más en el talego. Luego lo vendía, no me daban casi nada” dijo Marta. Marta vive en la impunidad absoluta, sin la protección de sus derechos fundamentales por el Estado. A pesar que desde su casa se ve todo Bogotá, dicho panorama no contempla políticas de atención oportuna, desde su casa, el Estado se puede ver desde muy, muy lejos. “a mi no me han matado de milagro”, concluye Marta.

“Made in the Earth”

Escrito por: Andy VC

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