El regreso de los toros a Bogotá

El regreso de los toros a Bogotá se vivió con tristeza desde afuera de la Plaza de la Santamaría.  Muchos jóvenes alzaban su voz en contra de las corridas de toros que regresaron a la capital colombiana para quedarse.  Así lo estableció la Corte Constitucional y así lo hizo firme y efectivo la Alcaldía de Bogotá.

Mientras que algunos disfrutaban de regreso de las corridas, almorzaban y caminaban por los alrededores, otros gritaban “!asesinos, asesinos!”, bajo la implacable fuerza del ESMAD para diezmar y ahuyentar las voces en protesta. Y así, de luto y vestidos negros comenzó una guerra entre protestantes y policía que dejo varios heridos y detenidos extendiendose hasta las siete de la noche..

Aquellos incautos que decían acercarse a la plaza de toros a pie para asistir a la corrida de toros fueron sorprendidos por una maza de jóvenes enfurecidos que intentaban impedirles el paso o les gritaban voces de protesta con el ánimo de lograr cambiar la opinión de quienes asistían al evento, hubo quienes recibieron golpes y uno que otro botellazo.

El debate está sobre la mesa, así como también lo está la intolerancia que vive el país. Aquí unas imágenes de cómo se vivió el regreso de los toros a Bogotá, desde afuera.

 

Uno de los asistentes al evento camina hacia la entrada de la plaza.

 

“!Aristócratas!” gritaban las protestan mientras los asistentes se acercaban a los cordones de seguridad establecidos por la policía.

 

 

En las afueras de la plaza los jóvenes comenzaban a llegar y las protestas comenzaban a tener más fuerza

 

El ESMAD se preparaba para una fuerte confrontación que terminaría con varios heridos y detenidos.

 

Los heridos empezaban a aparecer por las calles, en su mayoría jóvenes.

 

Los asistentes a la corrida de toros comenzaban a ser asediados y muchos necesitaron la ayuda de las autoridades para ingresar a la plaza.

 

Los capturados comenzaban a aumentar y desde los camiones, alentaban la lucha para proteger a los derechos de los animales

 

La multitud fue apartada en varias ocasiones a la fuerza, utilizando bombas, gas lacrimógeno y pelotas de gomas.

 

Por momentos parte y parte descansaban, pero era cuestión de segundos para que lo que comenzó como algo pacífico , terminará con exceso de violencia.

 

Mientras los protestantes huían de las agresiones del ESMAD, los asistentes a la corrida de toros salían en camionetas escoltados por las autoridades.

Hasta las 6:30 PM las protestas terminaron